Publicado: 8 de Enero de 2019


Durante el invierno, las condiciones climatológicas adversas obligan a extremar la precaución al volante. 

Cuestiones como la revisión del vehículo antes de iniciar un viaje, el uso del cinturón de seguridad, la iluminación o el equipamiento son esenciales en lo que a precaución se refiere.

A esto debemos añadirle el tipo de conducción según la meteorología que pueda presentarse; lluvia, viento, niebla...y según el tipo de vehículo.

Una conducción suave, cauta y que obedece a las normal viales de cada circunstancia es una conducción que nos asegura en mayor medida la seguridad.